GAFAS
Todas mis novias han querido siempre que cambiara de gafas. Es un mantra. No más allá de unos días después de conocernos, algunas a las pocas horas, ya empiezan con un acercamiento indirecto al tema….a ver los ojos… ¿siempre usas gafas? para ir directamente a….pues a ti te irían unas de (póngase aquí cualquier ocurrencia trendy), e incluso las más desconsideradas se atreven con un “es que esas son muy antiguas”. Debe ser un rito, una prueba. Deben pensar, si este le cambio las gafas, por mí haría cualquier cosa.
Como soy de natural dócil, en nuestra primera semana de amor, ya tenemos la visita obligada a la óptica. El final es fácil de suponer, oye, mira, no es por ti, es por mí, estoy en un momento que necesito mi espacio, acabo de salir de una relación y necesito encontrarme…..total, que me quedo con un palmo de narices y unas gafas nuevas por estrenar que con absoluta seguridad no han de gustar a la siguiente.
Así, he pasado de las de pasta a las metálicas, finas y de patillas anchas, de marca y genéricas, progresivas y multifocales, qué más da pienso para consolarme, tampoco me estaban pidiendo venirse a vivir conmigo. La más lanzada me insinuó las lentillas. Tras dos semanas me dejó con el corazón roto y los ojos rojos. En fin, al menos no se notaba el llanto.
Hace años un amigo se iniciaba en el mundo de las motos. Su presupuesto sólo le alcanzaba para una vespa de segunda mano. Con ilusión, la repintó, cambió el asiento, los puños, la llenó de pegatinas e incluso le encajó unas alfombrillas reposapiés. Un día la enseñaba con orgullo a un colega común que tras echarle un vistazo le dijo…sigue siendo una vespa. Una vez le dije a una pretendienta, “sólo soy una vespa de segunda mano”. No lo entendió y tampoco quise perder el tiempo en explicarlo.
Todo esto pensaba frente a la dependienta de Alain Afflelou que tenía en mí una presa fácil para conseguir sus objetivos trimestrales.
-Entonces, ¿le enseño los nuevos modelos que nos han llegado para esta temporada?
-No gracias, dice mi chica que estas me quedan estupendas, respondí sonriendo, y salí a la calle silbando una canción que no me podía quitar de la cabeza….na, na, na, du, du..nana….hey babe, take a walk on the wild side….tú, turú, …….


Si es lo que yo digo…….los hombres….tontos del culo.