NAVIDAD Y BUENOS PROPÓSITOS..
Vacaciones y relax de semana navideña. Se acerca el fin de año que, dios mediante, pasaré en Estambul, entre oriente y occidente. A ver si me decido.
Aprovecho la mañana de este 25 para leer, ando terminando El Proyecto Esposa (Graeme Simsion), creo que le voy a dar un 6.5. Empezó divertido y va a terminar con moraleja, me temo. Claudia juega con sus papasnoeles y la chimenea hace su trabajo quemando los restos de los envoltorios de regalos.
No sé por qué, he empezado a pensar en los propósitos del año nuevo. He superado la generalidad: hablo inglés, voy al gimnasio y no fumo por lo que no me puedo agarrar a estos tópicos. En un aspecto más vital puedo decir que he tenido hijos, he plantado árboles y escrito un libro. Tampoco me sirven.
Queda lo de montar en globo (previsto para el 1 de enero en la Capadocia turca) y que me den por culo (no tengo fecha).
Lo he pensado mucho, le he dado muchas vueltas, he hecho pruebas, he pilotado el cambio (llevo más de un mes a dos bandas) y creo que estoy casi preparado. Ahora ensayo los pulgares. A partir del nuevo año seré táctil. Voy a dejar a un lado mi última blackberry ( 17 años usando este sistema) y empezaré con el Samsung Galaxy 4 a acariciar la pantalla. Comienzo una vida táctil. No sé si estoy preparado. Creo que a la BB es a lo único que he sido fiel en mi vida. (BB para mí no es Brigitte Bardot).
¿Y por qué lo hago? Me lo he preguntado y la respuesta es clara: porque no estoy dispuesto a decir que no puedo. Porque nunca voy a excusarme para no cambiar. Porque nada me tiene que atar salvo lo que yo desee. Mi vieja blackberry me ha dado mucho. Le agradezco los servicios prestados. Inevitablemente, al principio las comparaciones surgirán pero la tradición y la costumbre no nos pueden impedir seguir avanzando.
Cuando suenen las doce campanadas brindaré por ella, le quitaré la batería (es un símil de la eutanasia para no dejar que se apague poco a poco) y le buscaré un lugar privilegiado en mi estantería y en mi memoria.
