Buenas noches…..

Agotada la ficción tengo que recurrir a la vulgar realidad, la cruda, que dicen. Podría detenerme en los motivos del agotamiento(físico /psíquico) pero no es tema de este post. Podría intentar ahondar en algunas ideas que me vienen y van y que, si les dedicase un poquitín de esfuerzo, cuajarían pero no estoy por la labor (hoy lunes me he levantado con el firme propósito de tocarme los huevos y a esta hora estoy a punto de conseguirlo. Bueno, casi, porque me he tragado un par de marrones de trámite…) A lo que iba, que mi novia me dio anoche la pista (no es la primera, quiero decir la primera vez que me da la pista, no la primera novia…) para juntar estas letras…..

Os pongo en situación (todo lo relatado es auténtico, los personajes son reales y cualquier parecido a la ficción es pura coincidencia). Estábamos en la cama tendidos, relajados, no era muy tarde, el finde había sido movidito y apetecía estirar la piernas. Creo recordar que yo andaba trasteando con el móvil, o no, quizás ya lo había dejado al lado tras comprobar la alarma. Ella se giraba, no sé si seguía leyendo o no leía. Tampoco recuerdo si estábamos hablando o ya habíamos dejado de hablar (prometo un próximo post sobre mi capacidad innata para recordar estupideces  y olvidar lo importante. No lo vais a creer pero me acuerdo de mil tonterías sin sentido alguno). En fin, en la cama….y va y me dice……No te vayas a dormir sin darme las buenas noches….(creo que fueron las palabras literales). Se me dibujó una sonrisa, o quizás una risa, no creo que fuera carcajada…..No sé qué respondí pero ella añadió, sí, las buenas noches, no se pueden perder los detalles…tú no acostumbras a dar las buenas noches, me preguntó…(y aquí hizo una reflexión que no me atrevo a relatar porque no quiero cambiar las palabras exactas pero el mensaje estaba claro: una pareja debe cuidarse y el cuidado está en los pequeños detalles y esos deben cuidarse siempre. Y entre esos detalles está el darse las buenas noches, me dijo, no sólo cuando uno sale de la habitación y deja al otro sino cuando ambos están en el lecho y uno cree que va a caer vencido por el sueño.

Entendido. Okay. Got it! Hoy le he dado las buenas noches a cada momento. Al levantarme, al llevarle el zumo, cuando coincidimos frente al espejo con los cepillos de dientes, al irme al gym, cuando ella llegó al gym. Antes de salir a comprar el pan, al volver, le puse un whatsapp con buenasnoches desde la oficina, la saludé con un cariñoso buenas noches al llegar a casa para el almuerzo, qué buenas están las papas con carne que ha hecho tu hermana, buenasnoches, y al traerme el solo con hielo de sobremesa, buenasnoches. Por mi no va a quedar. Me cuesta pero cuando me lo propongo…..Lo mismo esta pareja se va al carajo, no quiera dios, pero no va a ser porque yo no cuide los detalles. Ya estoy deseando volver del fisio para decirle buenasnoches y la próxima vez que durmamos juntos no se me va a olvidar y por la mañana, cuando despierte y piense en ella y le mande un mensaje de buenos días, le diré buenasnoches cariño.

Me gusta mi novia porque me sabe explicar las cosas. Y si no las entiendo me pone un ejemplo. También me gusta por otras cosas pero no viene al caso, bueno, mi novia tiene una camiseta de Hello Kitty y a veces, los pezones le resaltan a la gata los mofletes. Eso también me gusta. Buenas noches.

4 de mayo, mi cumpleaños.

Hoy es mi cumpleaños. 56, ni más ni menos. Espero que nadie diga tonterías del tipo, pero no lo aparentas o los cincuenta actuales son los antiguos treinta. 56, toma ya! Esto es, más cerca de los sesenta que de los cincuenta, de ser una persona mayor (a pesar de mi disfraz de niñato).  56 castañas y es lunes. También lo era el día que nací. Me gusta la idea de empezar la semana de manera diferente. Y como es mi cumple y puedo pedir un regalo, sin necesidad de soplar velas, voy a hacerlo, ahí va: que me digáis feliz cumpleaños, que me digáis que me queréis y que lo digáis de verdad (son tres).

Por mi parte os diré que estoy encantado con la vida que me ha tocado vivir y la que me procuro día a día y además os voy a revelar mi (s) secreto (s): reírme de mi mismo, no tomarme en serio. Cuestionarme, dar mi opinión sabiendo que no es la verdad sino sólo mi opinión. No ahorrar ni tener deudas. Ser curioso y tener cada día ganas de aprender, ver el lado estupendo de las personas que tengo al lado, acostarme con quien quiero y despertarme sonriendo, nunca tener un enfado de más de veinticuatro horas, acordarme sólo de lo que me da la gana y rodearme de gente mejor que yo. Por supuesto, nunca voy a sacar del error a quien opina lo contrario.

He aprendido mucho, tiempo he tenido, pero tengo capacidad para olvidar lo que no me hace bien y sé que no existe la felicidad sino ser feliz día a día. Soy apasionado y compulsivo, me como mis nuncas y mis jamases. Pagaría por rutear con mi bicicleta por los campos en primavera y no cambiaría una cerveza ni unas risas por nada. He aprendido a no echar de menos y a valorar el momento. Sé que somos instantes y cada uno es único. Sé que todos tenéis algo que enseñarme y valoro que algunos me escuchen. Me derrito con un abrazo de mis hijas y me enamoro como un tonto una y otra vez. Aún no he comprendido por qué soy del Sevilla y ya renuncié a entender los principios de la física cuántica. Estoy rodeado de gente estupenda, unos amigos increíbles y un hermano que me enseña todos los días.

He aprendido a escuchar mi cuerpo cuando se queja, a vivir con mis miedos y estoy convencido de que sólo merece la pena lo que se comparte. He perdonado y me he perdonado. Estoy cada vez más dispuesto a entender al que tengo enfrente. Me esfuerzo cada día por decir lo que pienso y cada vez más procuro no herir al decirlo. Me he acostumbrado a mis ups and downs. Tengo proyectos e ilusiones, tengo gente a la que decir buenos días y me esfuerzo por escuchar cada vez más. Busco el equilibrio entre mis silencios y mis palabras. No creo que me falte tiempo y aborrezco el lamento. Vivo sin parar de acá para allá y creo saber dónde estoy. He aprendido a contar hasta tres antes de actuar. Evito reaccionar. Hoy cumplo 56 años, me encantan mis pamplinas y me quiero. Me ha costado pero vale la pena. Felicidades a todos.