DE CINE. LOS CROODS
Son cavernícolas, brutos, primitivos, muy primitivos y te ofrecen 97 minutos frenéticos (me recuerda el inicio de Indiana Jones). Son de Dreamworks y son estupendos.
Un padre protector (Grub), que el pobre lo único que ha conseguido es mantener viva y unida a la familia, eso sí, a base de prohibirles salir de la cueva. Una niña (Eep) empeñada en seguir al sol y ver qué hay fuera …..vivir no es no morir, es algo más. Una madre que casi no se pronuncia, una suegra que ejerce de suegra desde la prehistoria, un hermano tarugo y una bebita monstruosa. A esto se le añade toda una amplia gama de bichos raros que te matan a nada que te descuides y mucho terremoto, explosiones y todo aquello que convirtió este planeta en lo que conocemos hoy.
Y en esto que llega un chico muy avanzado para la época, que conoce el fuego y ayuda a Los Croods a salir adelante. Por supuesto que enciende la llama en el corazón de Eep y provoca celos en el padre zoquete. La peli tiene su dosis de inteligencia emocional y reparte te quieros y crecimiento personal en cada frase del guión.
A mí me ha encantado y he aplaudido al final, eso se llama cine de entretenimiento (quizás no llegue a ICE AGE 1) y no al cine gay pasajero zafio. Auguro secuela.
Esta vez el post cine terminó en café de indias. Mención especial para Lola, un bichillo de 5 años que es una delicia. Y con esto termina mi semana de padre ejemplar. Ahora, a crapulear, que es hora, y pecar en semana santa, pone.

