Resultados….

Lo primero es felicitar al ganador. En este caso ganadora. Felicidades a Doña Susana. Le ha salido muy bien la jugada y el niño/a le viene con un ERE bajo el brazo, lo que es garantía de seguridad y prosperidad. Desde aquí mi deseo de que tenga una horita corta y un gobierno fructífero aunque me da a mí que se le va a agriar la leche en más de una ocasión, que estos no están acostumbrados a gobernar en minoría y esto va a ser un pim, pam, pum hasta noviembre, al menos. De todas maneras, lo tiene claro: que ponga carita de madre primeriza y víctima. Que estos no me dejan gobernar, que me hacen la pinza, que no me aprueban las leyes, que si el gobierno central, que si mira que estrías me han quedado y que si no me come nada pero duerme como un bendito… total, no hago nada y ya vendrán tiempos mejores (tampoco es que haya hecho mucho en la anterior legislatura en la que con un gobierno estable ha aprobado dos leyes de las cincuenta y pico prometidas). Bueno, pues que es la ganadora y punto. Pedro Sánchez puede respirar tranquilo porque no parece que la madre tenga hechuras para más aventuras y poner los pies fuera del cortijo. El psoe tiene su suelo y pase lo que pase ahí está. Ya dijo don Alfonso Guerra allá por el 86, aquí ponemos una cabra y gana! Dicho y hecho, sólo hay que ver los candidatos que nos han enviado (autonómicos y locales) y los resultados conseguidos. Personalmente me he quedado con las ganas de votar la cabra y mira que prometí votar a Don Alfonso si accedía a jubilarse como alcalde en Sevilla. Qué se le va a hacer.

La gente quiere cambio. Ja! Y un carajo (con perdón). Qué cambio refleja el resultado de ayer. Vamos a ver. El 2012 gana las elecciones el PP, por primera vez pero sin mayoría suficiente para gobernar. Entonces PSOE e IU se unen y gobiernan en coalición hasta que doña Susana apuñala a Valderas y se la mete por detrás a Maillo (que nadie vea aquí un comentario homófobo). Resultado: carajazo del PP que no ha tocado pelo y que no ha gobernado y carajazo del mamporrero (IU) que ha sostenido la verga del PSOE y ayudado a limpiar las manchas ingratas que va dejando el gobierno. Cierto que mucho ha tenido que ver el muchachito que han mandado a Andalucía (el Juanma Moreno) y mucho más el descontento con el gobierno central y la política de Rajoy (la que hace, ya sea la que sabe o la que puede). En definitiva, castigo ejemplar al que ganó y no gobernó y latigazo a quien se atrevió a desafiar a la Susana.

Y ahora llegan los nuevos……Mis amigos de Podemos están con la media sonrisa de circunstancias, triunfako gordo pasar de 0 a 15 pero esto y nada es lo mismo cuando se trataba de llegar al gobierno, comenzar la revolución y mandar el actual sistema a la mierda. Total, que han tocado techo muy rápido y todo parece que a partir de ahora empieza la cuesta abajo. Yo, como no soy analista, no tengo ni idea de a quién le ha robado los votos el de la coleta y la muchachita Teresa (me gusta, creo que debe ser divertida para un colegueo y un par de tardes por la Alameda, poco más) pero me parece que el voto de cabreo, el grito de hasta aquí llegó la cosa no ha sido demasiado fuerte como para derrumbar las estructuras del sistema y el personal no está para gritos y tampoco se deja engatusar por un par de recién llegados que le prometen el oro y el moro (vamos, que para que me engañen, que lo hagan los de siempre) y a nada que les aprietas se les rompen las costuras y se les ve el cartón. Se preguntan perplejos dónde andan los desahuciados y los parados y va a ser que no nos podemos creer ni los datos macroeconómicos que nos enseña el gobierno para convencernos de que lo peor ha pasado ni los datos microeconómicos del mal rollo y la angustia de la calle.
Después están los Ciudadanos, de naranjita y rollo zen. Es gracioso, decían que cómo unos catalanes van a entrar aquí pero será que los andaluces tienen mucho que agradecer a la Cataluña que les acogió en la emigración de los años setenta. Curioso esto del voto, pero ahora tienen nueve diputados unos señores encabezados por un joyero de Sanlúcar que gobierna en coalición con el psoe y que ha pasado por el partido popular, los andalucistas y los independientes. Evidentemente, un ciudadano del mundo. Presumen de sensatos. Yo, viniendo de Sanlúcar presumiría de langostinos y tortillitas de camarones. Y Manzanilla, claro.

De los demás, poco que decir. Ni están ni se les espera. La UPD de doña Rosa muere antes de nacer y muere virgen, y los de VOX, que presumen de ser la Derecha sin complejos se quedan con tres palmos de narices. Y es que el Juez Serrano (prevaricador condenado) tendrá que seguir viviendo de su nueva profesión de letrado (ya se lo cargó el lobby feminista y ahora lo rematan las urnas). Otros amigos, los que llenan mis facebook de gatos y no a las corridas de toros, han votado al pacma, que está muy bien pero no veo yo a la protectora de animales gobernando, mire usted.

Y yo qué he votado? Pues el voto es secreto y por eso no cuento que llegué al colegio electoral indeciso y por impulso (así soy yo) pillé la papeleta de Ciudadanos y la eché a la urna antes de pensarlo dos veces. Y eso que me dije, aquí van a ganar los de siempre así que vamos a darles una oportunidad a estos pollos para que se retraten antes de las generales. Difícil papeleta la suya. En fin, tampoco me costó mucho tirar mi voto al desagüe, ya lo he hecho en muchas ocasiones. A mi novia no le he preguntado qué votó. Soy muy discreto y no hemos llegado a ese nivel de intimidad. Seguimos haciéndolo con la luz apagada.
Esto va a ser divertido. Total, peor imposible. Dice un cínico en twitter que la democracia es el peor sistema desde Windows Vista.

Naranjas

Todos los días, a eso de las siete y cuarto, Manolo se levanta y antes de ducharse se prepara un zumo de naranjas. Todas las mañanas el mismo ritual: saca dos naranjas del frigorífico (las prefiere frescas), una pasada por el pequeño Braun sobre la encimera y el vaso de plástico. Empieza un nuevo día. Cuando Manolo duerme acompañado, que no es siempre, dobla la proporción y son cuatro las naranjas a exprimir.

Inés vive con sus tres hijos pequeños en la casa adosada colindante con la de Manolo. Desde hace años la despierta el ruido del exprimidor. No falla. Lo que supone una ventaja para el día laborable no deja de ser cierto incordio en el fin de semana cuando Inés dispone de más tiempo para descansar. Una, dos….tres, cuatro. Inés (a la que no se le conoce pareja desde que Juan desapareció del barrio) cuenta las naranjas y sin saber por qué se siente desdichada cuando descubre que su vecino no duerme solo. En el fondo, siempre le ha gustado Manolo e incluso alguna vez ha estado a punto de insinuarse pero el runrún del exprimidor le quita el ánimo. El tiempo pasa y a Inés se le va agriando el carácter. Ni que decir tiene que Inés aborrece las putas naranjas y todo ese rollo de mierda de la vitamina C.

Malditos japos…..

Lo he contado muchas veces. Viajo con con ropa vieja, no lavo, tiro. Es una especie de catarsis liberadora. Vuelvo nuevo, cambio la piel. Fuera calzoncillos y sudaderas usadas. Ligero Ligero de equipaje.
Pero esto es imposible en Japón. Mi costumbre es dejar la camisa en el camino, sobre un banco, en el hotel, junto a un monumento, pero esto aquí no es posible. En este maldito país de educación esmerada donde no existen las papeleras porque a nadie se le ocurre tirar algo al suelo, país servicial donde los haya, no puedes dejar nada nada en la calle porque vendrán detrás a decirte que has dejado olvidado.
Esto me pasó con el polar quechua que tras dos días dejé en en un banco del parque. En pocos minutos un aborigen se plantó ante mi y tras unas reverencias me devolvió el chaleco. Imposible Imposible explicarle mis costumbres. Lo intenté de nuevo pero pero de nuevo sucedió. No hay manera de desprenderse de la puta sudadera. Estoy cansado y jetlageado. He soñado que un ejército de nipones disciplinados corren tras de mi, me persiguen y me quieren devolver la prenda usada. Todo un país me hace reverencia y soy incapaz de explicarles que no la quiero coño pero que no hay papelera donde dejarla. Me pongo violento, ahora soy un piloto americano de la segunda guerra mundial. Mi avión avión se llama Enola Gay y deja caer una bomba nuclear pero no de neutrones sino de calcetines sudados, calzoncillos raidos y ropa vieja. Me río, los he vencido, malditos japos, peligro amarillo, grito, me río, me despierto sobresaltado, me abrazo a P que lo interpreta como una carantoña y me asesta un revolcón, me relajo, me vuelvo a dormir. Ahora mi sueño es plácido y silencioso como un vagón de metro en en la hora punta de Tokio.

Níkito Nipongo. Crónicas Desorientadas.

Trece horas horas de vuelo, vuelo más las esperas aeroportuarias inoportunas y ya aterrizo en el imperio del sol naciente pero es de de noche. Lo primero primero que me encuentro, ya estaba avisado, es la educación y el orden de estos militarcitos. Te sonríen desde detrás de la mascarilla anti contaminación. La chica de información en un plis plas me endosa cuatro planos, tres fotocopias y el el horario del tren. El abuelete de la gorra de plato me indica cómo he de sacar el ticket del metro. Puntualidad nipona. Todo perfecto. Pero algo ha debido ocurrir. Será el efecto mariposa….. Cualquier pequeño cambio…. El aleteo de una mariposa puede provocar un un tsunami. Sigo las instrucciones, giro a la derecha y cruzó el puente pero me he debido equivocar y no es es el el Wanda river. Total una hora caminando caminando en la dirección errónea, tres consultas a amables aborígenes que no tienen ni putada idea dónde está el hotel y cómo decírmelo pero sonríen. Estoy perdido. Me encuentro con dos gays de San Francisco, uno uno de de ellos con hermana hermana en el Ferrol y me aconsejan preguntar a Google. Dios, cómo he podido podido ser tan idiota. Yo y mis propósitos de desconectar del móvil. La niña del gps me lleva al hotel sin rechistar.
No es un hotel cápsula pero casi. Cuarto y y mitad. Al menos tiene hervidora de agua para el café soluble. Un calzador largo de madera, tipo fusta que asemeja un juguetito de esos esos de Grey. La cosa promete. Y el inodoro musical. Eso debía estar bien a antes del ipad pero ahora ya me parecen parecen demasiados botones para entretenerte mientras.
El Jet lag me lo paso viendo tele. Todo parece humor amarillo, colegialas lolitas y Doraemon. Mi novia quiere ir a ver la la subasta del atún a la lonja. Pero la convenzo fácil. Dime que japo va a Sevilla y se acerca con la nikon a Mercasevilla a las seis de la mañana. Argumento incontestable.
En unos minutos bajaré a desayunar. A ver qué me encuentro. Creo que esto no me va a gustar. Demasiada urbe.