Crónicas del revés (Epílogo)
Domingo 1 de septiembre. Día del Padre en NZ. Las chicas me dan un buenos días especial y me repiten que soy su papi favorito. San José nos acompaña en nuestro viaje en tren. Hoy haremos un costa-costa de Christchurch a Greymouth a través del Arthur’s pass.
Nos levantamos muy temprano y nos ponemos nuestros disfraces de viajeros del siglo 19 para tomar el Tranzalpine Coastal Pacific, una especie de Orient Express de vía estrecha que se toma sus más de cuatro horas para poco màs de 200 kms. El tiempo no cuenta entre estos valles de la edad de hielo. De nuevo todo parece un decorado recién estrenado. Esta vez una gran maqueta de tren de los clicks de Famobil donde no falta un detalle.
Frente a nosotros se sienta Amanda. Es bordeline. Lleva un bastón de ciego y a su hermana de lazarillo además del adn amable de estas tierras. Es dejar la estación y ya nos está contando el porqué de su viaje y preguntando nuestra opinión del país. De verdad que se alegra de que lo disfrutemos y nos dedica sonrisas de inocencia de muñeca rota. Las hermanas van cargadas de una gran mochila para la excursión. No ha pasado una hora y ya han dado cuenta de un helado, varios paquetes de patatas fritas, dos litros de zumo y un paquetón de marshmellows que habíamos apostado que no serían capaz de zamparse. Sus cuerpos nos dicen que lo de hoy no es excepcional.
El trenecito dibuja círculos de colores en el paisaje. Al pasar por las aldeas nos saludan. Para muchos el tren será lo ùnico que pase hoy. En los campos nacen los terneros y las ovejas.
Después de cuatro horas de viaje, a punto de llegar a nuestro destino, después de pasar por escenarios magníficos, la hermana de Amanda ( se supone que la lista de la familia) ha elaborado un pensamiento, lo ha madurado y lo verbaliza. Le sale muy de dentro, con dificultad: the grass is green, dice Ahí queda. Y se abren otro paquete, el quinto, de cheetos.
Llegamos de noche a casa. Preparados para el ùltimo día. Preparados para la ùltima excursión.
Este país siempre te sorprende. Siempre hay un rincón que llama tu atención. Hoy lo hemos encontrado junto a Hanmer Springs en nuestro picnic de carretera. Con nuestro bocata de atún en pan de pita nos hemos embelesado frente a las montañas. NZ te echaremos de menos.

Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!