AMANECER. DÍA DE REYES.

ImageNo me fui a ver la Cabalgata. Me llevaron a ver AMANECER 2, sí los vampiros. A esta hora seré de los últimos, si no el último, que ha oído hablar o leído algo de esta saga de CREPÚSCULO. Pero por si hubiera todavía alguien que se esté pensando si debe o no enterarse de qué va este best seller y taquillazo, aquí va mi crónica.
Hay que decir que me advirtieron que al no haber visto las anteriores, me iba a ser difícil pillar la historia pero con todo y eso me hice el valiente y compré dos entradas para la sala de Cinequinto (por cierto, penoso el estado del Centro y sólo dos en la peli).
Lo primero que me sorprendió es que todos los vampiros están estreñidos (imagino que la sangre es astringente) y eso lo deduje por la cara de todos ellos al hablar, reír, pensar, amenazar, etc. Una cara entre compungida y supuestamente interesante, como si se les notara lo que están pensando (lo mismo que al Coronado en El Cuerpo). También hay hombres lobos pero estos son digitales salvo uno que mencionaré más tarde, son excesivamente grandotes y sólo enseñan los dientes. Vamos, acompañan.
Bueno, hay una muchachita muy mona que se llame Bella y, al parecer era humana hace unas películas pero ahora es vampira porque el prota (que no me acuerdo cómo se llama), un muchachito muy blanco de cara triste y más estreñido de todos, le hizo una barriga, esto es, se quedó preñada y dio a luz una niña guapísima de nombre muy lindo que se llama Misremee, o algo así. La niña es un encanto pero menos mal que los padres no le tienen que comprar la ropa porque está todo el día en pleno estirón y en hora y media pasa de bebé casi a echarse novio, altísima. Bueno, pues estos tres son los Cullen, la familia feliz que vive en una súper casa de diseño en un bosque de Canadá. En la casa también hay mucha gente, que deben ser familia y todos cuidan a la pequeña porque la madre está recuperándose del parto y adaptándose a su nueva vida de vampira, aprendiendo a vivir sin temperatura corporal y a aguantarse las ganas de beberse toda la sangre humana que circula por los alrededores. Con todo y eso, y aunque desganada, de vez en cuando se da un revolcón con el marido para mantener la tensión del espectador. Entre todo el personal de la casa se encuentra un pollo guapo guapo que es hombre lobo, o licántropo, que aprovecha cualquier escena para enseñar la tableta de chocolate y que es el canguro de la niña y el que la tiene que salvar de todos los peligros. Se intuye que entre el lobito bueno y la muchacha ha debido haber tema pero en esta peli no pasa nada y al mozo le caen mal los vampiros pero se aguanta.
Dentro del reparto destaca un vampirillo con pinta gay, elegante y señorial que se llama Carslile y se le nota la vena británica, este va un poco de jefe y hay otro musculoso con pinta de americano brutote pero de buen corazón.
Y ahora el argumento de la peli: no hay. Exacto, no hay argumento. Y me preguntarás, pero qué pasa y la respuesta es, que no pasa nada. Todos en la casa charlando y mirando a la criatura (aprovechan para ir a ver al padre humano de Bella y decirle que la chica está un poco cambiadita pero que está bien, para que no se preocupe el hombre y él se queda tranquilo al verla, importándole poco que la niña esté más fría que un polo y con más mala cara que el cochero de drácula).
En fin, el argumento. Ahora aparece otra familia de vampiros, que viven en Italia (en Siena), que son los vulturis (esto es mezcla de vampiro y buitre) y que son muy malos y que por algún motivo que se me escapa, odian a los Cullen y se temen que la niña bebé sea inmortal. No sé yo qué problema es ese pero a ellos no les gusta nada la idea y hay una rubia chivata que va y se lo casca y entonces los vulturis dicen que tienen que acabar con la muchacha, cosa evidente que no gusta nada a los Cullen. Se intuye que va a ver guerra pero los ejércitos son desiguales. Por una parte, los canadienses tiran de amigotes para formar una medio cuadrilla (aparecen dos rusos mariconas que uno de ellos se parece a Elton John, dos vampiras del amazona que emulan a Pocahontas, Senna y Sabrina, un hippy desganado que va de chulito, un marroquí o tunecino melancólico y los hombres lobos que dicen que ellos también ayudarán) y estos tendrían que luchar contra los italianos (la mafia de los vampiros) que son más y mejor preparados y con unos poderes súper chulos. Van capitaneados por uno disfrazado de Napoleón que si te da la mano, no se toma el brazo sino que se entera de todo lo que estás pensando, lo cual es un peligro porque nada se le oculta.

En fin, que los Cullen se acojonan porque no lo ven muy claro, porque la niñita está en peligro y porque Bella, que tiene un poder que todavía no controla muy bien (una especie de aliento que forma un escudo protector) no ha aprendido a usarlo y la verdad, que les vendría muy bien el escudo cuando aparezcan los malos malísimos que vienen con toda la intención de cortarles las cabezas y echarlas al fuego, que así es como se matan los vampiros entre sí. Y todo porque la niñita, dicen, es inmortal.

Bueno, sigue sin pasar nada hasta que se enfrentan los dos bandos sobre un lago helado con mucha nieve, que da un frío que pela, pero que a los vampiros les da igual porque ellos están fríos como el hielo. Y empieza la batalla, todo el mundo a ostias, que si van ganando unos, que si van ganando los otros (en esto, la niña se ha escapado corriendo a galope a lomos de un lobo, que es el muchacho buenorro, con una mochila de las monster high que le ha preparado su madre y que le ha metido la merienda, dos pasaportes, esto es lo más ridículo de la peli, y unos fajos de dólares) y siguen las ostias pero todo es mentira, toda la batalla ha sido un sueño, una premonición, lo explico: hay una morenita que a mí me gustó mucho, de la banda buena que ve el futuro. Esta va y le da la mano al napoleón malo, que te lee el pensamiento y comprueba que si no se retira, le van a dar la del pulpo, por lo que anima a sus huestes a largarse, cosa que estos no entienden pero el jefe es el jefe, disculpándose y diciendo que, en fin, que la niña tampoco es tan inmortal como creía y que nada de guerras. Total, maricona, y retirada a tiempo. Eso sí, a la chivata le cortan la cabeza porque a los chivatos no los quiere nadie.

En definitiva, que la batalla de la peli no ha existido y todo queda igual, cada uno se va a su casa, los dos que estábamos en la sala a la nuestra, y sale una musiquita suave con los títulos de crédito y los bosques mientras que van apareciendo en la pantalla un montón de personajes, de los cuales yo no conocía a ninguno y que han debido tener su papel en la saga.

El matrimonio vampiro se queda retozando en un campo de lirios en otro prepolvo mientras que la niña debe andar con su canguro lobo. La verdad es que me costaría puntuar la peli y por ello no lo voy a hacer. Lo mejor, que dicen que es la última y no habrá más. Esperemos.
Aunque nada tiene que ver con la crónica, tengo que decir que me compré un rosco de reyes sin relleno en una pastelería de Montequinto y me soplaron 20 euros. Deseé con todas mis fuerzas haber sido uno de los malos de AMANECER y cortarle la cabeza a la gordita salerosa que me lo vendió y echarla al fuego. FELICES REYES.

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