Crónicas del revés (4)

Quizás no lo haya dicho (escrito) nunca pero hoy voy a hacerlo NO SOY PERFECTO. Ya, sé que es difIcil de entender pero es así. Es màs, estoy muy lejos de llegar a serlo. Creo que he renunciado incluso a tal objetivo.

Mis imperfecciones tienen que ver con mis incapacidades. Aunque alguna las oculto en el cajón de lo que no me gusta o no ne apetece, en el fondo no son màs que el reconocimiento tàcito de mi falta de habilidad, destreza o entendimiento. Me quedé en las ecuaciones de segundo grado, no entiendo cómo podemos ver la tele y me costó sudores asimilar el principio de Avogadro y el flotar de los barcos.

Soy cortito, qué le vamos a hacer! En el nùmero 1 del top ten, de mis incapacidades estàn las instrucciones. No entiendo las instrucciones y por ello no las leo, no las sigo, me irritan, las detesto. Y hoy todo viene con un libro de instrucciones (sI, un libro, no una pàgina, un decàlogo sino un libro y traducido a veinte idiomas. Seguro que los malos escritores que no venden un libro ni a sus familiares se vengan escribiendo manuales de instrucciones. Por mi 50 cumpleaños me regalaron una cuerda para saltar a la comba y venìa con su manual de instrucciones de 125 pàginas. Y ninguna decía cómo ahorcar al instructor.

Aquí en las antípodas también hay instrucciones (por eso no es un paraiso 100 por cien. En mi paraiso no habría. Si todo està claro, no necesitas explicación. En el paraiso bíblico tampoco había instrucciones. Sólo una orden, no comas la manzana, la has comido, fuera. No era necesario explicar por dónde debìan salir.

La autocaravana es el colmo. Es el paraiso de las instrucciones. A las propias de un vehículo se le añaden todas las de una casita de muñecas con todos sus accesorios y ademàs sus servicios . Imposible. Me rindo. El manual necesitaría de otras vacaciones para leerlo y de media vida para entenderlo.

Funcionamiento y limpieza del inodoro químico, las conexiones eléctricas, la bomba de agua, el frigo cuando puede o no conectarse, la luz y la fuerza, el agua potable y la de uso general y eso sin mencionar cómo se pone o se quita la mesa, se bajan las barandillas, se ajustan las cortinas, se fija la escalera, se descongela el frigorífico o se conecta la televisión satélite. I M P O S I B L E!!!

La ventaja de viajar acompañado es que puedes dividir las tareas y largarle al otro/a las que tù no quieres.

La anécdota de la jornada es que no tenemos cobertura en el camping y además no tiene wifi…bueno, tiene pero el personal cierra a las 18 y hemos llegado tarde. Esto no sería un inconveniente si mi teléfono tuviera cobertura pero NO tiene. Ahora sí que estamos en el culo, puto culo, del mundo….y es maravilloso!

Nos hemos levantado a las 6 para coger el ferry que nos lleva a la isla sur. Hemos visto amanecer en el puerto de Wellington (curioso, pero a todos los que pregunté por el terremoto de la semana pasada me contaba algo diferente) y disfrutado de un día primaveral en el crucero y después recorriendo la costa desde Picton a Marahau (Aquí el personal intuye la próxima estación y se acorta las mangas en las camisas y pantalones). Tras los viñedos del condado de Marlborough hemos serpenteado la costa hasta las inmediaciones del Parque Nacional de Abel Tasman..Todo perfecto, modélico (nos alucina que esté todo tan cuidado y controlado. Parece como si un equipo de paisajistas pintara un cuadro al detalle cada mañana. Nada sobra, ni una rama. El césped recién cortado. El camino perfectamente delineado, pintado y avisado). Como decía, todo perfecto salvo que son las 18 horas y no tengo cobertura. Estoy desconectado y por delante, al menos, 12 horas desligado del mundo. Empiezo a hiperventilar.

Mis primer matrimonio se acabó cuando se nos averió la televisión. Era una Elbe de 15 pulgadas que un día dijo ya no màs. El servicio técnico tardó siete días en dar con la tecla y durante ese tiempo ella y yo tuvimos que hablar de «nuestras cosas». Fue definitivo. Junto al recibí del arreglo firmamos los papeles del divorcio. No sé qué pasarà hoy.

Este pueblo es joven. Este pueblo sabe lo que hace y lo hace bien. Y se cuida y protege para que nadie venga a joderles el paraiso en el que viven. Son agradables y educados, se les nota felices. Se desviven por ayudar y no presumen. Miras a tu alrededor y ves las cosas bien hechas. Pràcticas, simples, austeras y bien hechas.

Cuando dejas de mirarlos (mezcla de raza caucàsica, aborigen, asiática…) Y miras su mundo entonces ya empiezas a alucinar. Esto es una bendición. Bendito sea el volcàn que en su erupción creó esta tierra. Sientes que no puede durar, te imaginas que, al igual que nació, cualquier día un fenómeno natural se los lleva por delante y desaparecen del mapa. Quizàs por eso se sienta tanto la vida en estos parajes. Parece que la naturaleza aquí ansía vivir porque sabe que el fin puede estar cerca. Al mismo tiempo, todo es tan nuevo. Huele a nuevo este país de juventud insultante.

En este viaje he hecho un gran descubrimiento: me encantan los amaneceres. Flipo. Así como critico a todos aquellos que cuelgan soles vespertinos en su facebook, yo hago lo mismo pero con el amanecer. Los de aquí son apoteósicos. Recuerdo que una loca me hablaba de los ritmos circadianos, esos biorritmos que marcan tu tendencia vital, que si unos los tenemos de día y otros de noche. Definitivamente, yo soy de día. Y de días como estos que estoy viviendo. Aunque ahora mismo me encuentre en el quinto carajo!

Se atribuye a Joselito y cuentan que después de torear en La Coruña, sobre las doce de la noche, en el hotel, llamó a su mozo de espada y le dijo que preparara el coche, que salían de inmediato. El mozo protestó con un, maestro, sabe usted la hora que es y lo lejos que està Sevilla, a lo que el torero contesto. Lejos està esto. Sevilla està donde tiene que estar.

Pues eso digo yo. Esto està tela de lejos but I like it, like it, yes, I do. I like it.

Seguimos a los glaciares…..

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