La cosa va de británicos y road movies

ImageLa cosa va de británicos y road movies este mes, por lo que parece. Si con THE TRIP me costó la sonrisa, TURISTAS (SIGHTSEERS) consiguió sacarme alguna y, en contadas ocasiones, casi llegué a reír. Para unos, comedia de humor negro, para otros broma de mal gusto. Me quedo con una historia de amor, creo que lo es, de pareja rarita que va arreglando sus conflictos internos y externos a golpes. El público se divierte (Quién no ha pensado que esa fórmula es útil para solucionar más de un problema?) intentando averiguar quién de los dos está peor y quién será la próxima víctima en ese viaje por la Yorkshise hortera inglesa. Quizás abusa del gore. Mención especial para la madre de ella (con una madre así ya no se necesita explicación alguna). Sólo para muy cinéfilos. 

MUJERES DE MI VIDA (16) En construcción…

Mis Lectoras

 

Esperando andaba y me refugié en Yerma. Hacía tiempo que no entraba. Me recibió la dueña, resfriada, como siempre, puedo aconsejarle, me preguntó guardando el kleenex…. (En Carrefour no te aconsejan las reponedoras cuando buscas un libro en tarde de emergencia, es como un aquí te pillo, aquí te mato: voy, lo compro y vuelvo. Ni siquiera en Beta, donde los dependientes parecen sacados de Sons of Anarchy, a lo más que llegan es a un educado, no lo tenemos en existencia pero se lo podemos encargar, me facilita su número de móvil y ya te tienen cogido para las novedades….). En Yerma, librería de toda la vida, todavía aconsejan, pero yo iba a tiro hecho, “El año que me enamoré de todas” (Use Lahoz, Premio Primavera de Novela 2013). Me enamoré del título y fui a por él. Muchas novelas se construyen desde el título y no está mal visto comprarlas por este detalle, aunque después la narración haga aguas o la técnica sea flojita. Es como si te quedas enganchado de una piba por los ojos o las tetas, (este argumento es menos defendible…), y pasado este umbral te das cuenta que hay poco más donde agarrarse, pero a lo que iba, salí de Yerma con mi novela y de paso pillé un libro de coaching que me prometía un método fácil, tipológico se llama, para el crecimiento personal y profesional. Ya en casa hice un vista rápida del manual de entrenamiento y lo encontré simplón. Sin embargo, la novela promete. Ya os contaré.

 

Bueno, al grano, andaba yo esperando un encuentro con una lectora amiga a la que había accedido a contestar en persona a algunas de sus cuestiones sobre “Mujeres de mi vida” y como se retrasó 45 minutos (es su media) aproveché la espera para recopilar algunas de las cuestiones más relevantes que me han llegado sobre este asunto y aclarar algunos temas, es decir, poner los puntos sobre las íes.

 

Realidad o ficción….. Son muchas las preguntas que giran en este sentido. ¿Pero eso que escribes es verdad? ¿Esas mujeres existen?, y yo que siempre contesto lo mismo: ficción, todo ficción y aclaro pedagógicamente que Don Quijote no existe por muy real que nos parezca. Se trata de un engaño al lector (a partir de ahora diré lectora porque son ellas las que me siguen), un truco literario que mezcla detalles personales con la imaginación del escritor. Bueno, esto es lo que repito siempre pero hoy me he propuesto contar la verdad: todas Mis Mujeres existen, quizás no todo sucedió como se relata, es más, la mala memoria puede hacerme confundir hechos y sucedidos y cambiar algún nombre pero, digamos, que es un recuerdo novelado donde se confunde, consciente o inconscientemente, lo que sucedió con lo que me hubiera gustado que sucediera.

 

Cronología……….Las lectoras preguntan por qué no he seguido un orden cronológico histórico temporal y la verdad es que no tengo respuesta para ello.

 

También interesa a las lectoras el orden de preferencias y muchas, aficionadas jerárquicas, me solicitan una clasificación, de mayor a menor o viceversa, o algún tipo de orden ascendente o descendente en mis gustos. Confieso que lo he pensado pero no me aclaro. Suelo responder que todas me han ayudado a ser el impresentable que soy y me resulta imposible puntuar.

 

Todas…..este tema es recurrente. ¿Están todas? ¿Estarán todas? La respuesta es contundente. No. Y los motivos diversos, desde el respeto a la intimidad (en algún caso he pedido permiso, en otro he enviado a revisión el texto antes de sacarlo), a la vergüenza, el dolor, o salvar la cara, que tampoco me apasiona el riesgo innecesario de que me la partan.

 

Es momento de decir también que algunas historias no verán la luz por inverosímiles. Después de mucho pensarlo, hay relatos que he desechado, y me ha costado, por respeto a mis lectoras. Al escribirlo he imaginado la cara de muchas diciendo, aquí, a este se le ha ido la pinza. Esto es de Almodóvar. Esto no pasa. Y lo juro, que pasa. Tampoco le daré capítulo a mi madre, que aunque obviamente debe considerarse Mujer de mi vida, no he conseguido decidir si el texto iría en clave de comedia o tragedia (en esto no me ha ayudado el sicoanalista y mira que lo tengo subvencionado).

 

Las lectoras, amigas, compiten y hacen apuestas sobre quién es quién y me envían sus conclusiones. Tengo que decir que más de una acierta. Otras, más descreídas, me llaman fantasma, creo que de modo cariñoso, y aunque no han sido demasiados, también he tenido un cabrón, un capullo y varios gilipollas, uno de ellos en mayúsculas (que dicen que eso significa enfado). No faltó una velada amenaza. Como me saques te corto los huevos, decía el whatsapp con su característica sutileza.

 

Presión, sí, mucha presión….es lo que llevan algunos mensajes y correos que me exigen mayor rapidez en la publicación y lo justifican muchas en que andan enganchadas y necesitan la dosis. Lo siento chicas, no doy para más. Y como soy de natural perezoso y esto de poner unas letras detrás de otras, me cuesta tanto, el ritmo me lo impone el combinado mágico de inspiración, tiempo y relax y es que para escribir (para otras cosas no) yo tengo que tener el cuerpo y el coco muy relajados y me cuesta que coincidan los dos al mismo paso.

 

Y dejo para el final un tema espinoso y es que las Sombras de Grey están haciendo mucha mella en las lectoras y me piden, las hay muy morbosas, que dé algún detalle, digamos, escabroso, de índole sexual, de historias de cama, de estas Mujeres de mi Vida.

 

Abro paréntesis (como se ha puesto de moda la porno mamá que consume al Grey como el Fairy, ahora quieren que yo ensucie mi dulce memoria con el polvo, los polvos, que sólo quedan bien en las estanterías de libros viejos. Permitidme que os riña y os dé un consejo: la que se ponga cachonda con las sombras que se lo haga mirar porque eso es al buen relato erótico lo que el Channel al Deliplus de Mercadona) Cierro paréntesis.

 

Y uno es un caballero, eso siempre, pero tampoco quiero pecar de pacato y simplón por lo que voy a zanjar este asunto tan íntimo con una declaración general y es que no me cuesta reconocer que ando dotado por debajo de la media (esto es un dato estadístico comprobado) y aunque ha habido alguna tarde memorable en la que han sacado al maestro en hombros, éstas han sido las menos, resultando la mayoría entre faenas de aliño y otras de oficio y pundonor. En definitiva, en la cama pocas orejas, alguna ovación y el resto entre silencios y pitos. División de opiniones. No da el tema para literatura.

MUJERES DE MI VIDA (15) En construcción…

ERRE.

 

Apareció hace veinte años, fresca, nueva, montaba en Vespa y presumía de un novio maravilloso. Me pilló en soltería y me dejó pillado. Durante unos meses soñé que esa era la mujer que quería a mi lado. Idiota y con miedos, no me atreví a decírselo. Se fue.

 

Hace un par de años volvió. Divorciada del cabrón de su novio fantástico, espléndida, a lomos de una Harley, despojada de cualquier resto de inmadurez adolescente, hablándote a la cara, golfa e imperfecta, una sonrisa por la que mataría y ese toque canalla y hortera de niña más que bien. Le confesé que había bebido los vientos por ella y me sorprendió diciéndome que ella había sentido lo mismo y que durante esas dos décadas no había dejado de pensar en  mí. Sólo un idiota como yo puede tragarse algo así pero me gustó creer que me decía la verdad. Las casualidades no existen, me dije y, al parecer, dios me estaba dando una segunda oportunidad. Nada parecía impedir que esta vez sí, salvo que ahora andaba enredada con otro novio maravilloso, uno de esos hombres buenos, que tanto la había ayudado tras su fracaso matrimonial y a quien por ello le concedería amor eterno. Sólo un idiota como yo pudo creerse que largar a ese novio sería cuestión de días; días que pasamos jugando a cara o cruz, tú o él, y que, aunque me mantuvo en la posición ventajosa de no ser el cornudo y disfrutar del práctico reparto, laborables para ti, fines de semana para el otro, y del cómodo nada te pido, nada te doy, terminó por tocarme los cojones, y es que nunca he aceptado de buen grado ser el segundo.

 

Sólo un idiota como yo pudo creerse que cuando tuve los huevos suficientes para decirle, mira rubia, que no quiero ser tu amante, lo iba a mantener para siempre. Acostumbrado a comerme mis nuncas, a veces me pillo pensando que puedo esperar otros veinte años. Aunque me torturen siempre diré que es ficción, todo ficción. Idiota.

DE CINE

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THE TRIP

 

Salgo de la peli desmontando conceptos. Si una comedia es para divertirse, reír, quizás sonreír, ésta no lo logra. Si una road movie es un pretexto para viajar hacia dentro y hacia fuera, ésta me enseña el norte de Inglaterra pero se adentra poco en los personajes. No obstante, me gustó. Los protagonistas brillan. Un actor de segunda fila en la crisis de los cuarenta es fichado por un periódico para hacer una crítica gastronómica (me apunto L’ enclume en Cartmel para mi próxima visita). Como anda disgustado con su novia de esa semana pues se acuerda de un amiguete y le invita para no ir solo. Triste. Ambos se pasan la cinta entre diálogos chispeantes con un humor ácido y miles de referencias a los actores y cómicos británicos. La cinta es plana y sosa. Los paisajes de los Moors no ayudan para elevar el ánimo. Demasiado metraje para decirnos que el actor está vacío. Esta peli es de 2010 y no comprendo por qué se estrena ahora. Imprescindible la versión original.

 

 

 

 

 

PA BAJARSE

 

UN LUGAR DONDE REFUGIARSE

 

Pastelón de dos horas que no se salva ni por el pintoresco Southport en Carolina del Norte. Una rubia monísima que me recuerda a Meg Ryan (ya quisiera tener su sonrisa!) se refugia en la localidad huyendo de una pasado turbio. Los diez minutos finales mezclan con poco acierto el Sexto Sentido y Mi vida sin Mí (ya quisiera también). 

 

LA CAZA

 

Esto se ha estrenado aquí porque estuvo  en el Festival de Sevilla que si no….. Y lo del Mejor Actor en Cannes también es para mirárselo, vaya!

Será porque los nórdicos son tan fríos que no hay un segundo de emoción en este drama. Al protagonista le cae un marrón del quince pero el tío parece inmutable y se pasa las dos horas que no sabes si lucha o se rinde. La única excusa posible es que el espectador conoce la historia y sabe lo que ha pasado, la única sorpresa debe llegar con el final, pero ni eso.