MI NOVIO (by P.)

…….Traigo como estrella invitada a este blog a Paloma. Entre risas nos retamos a escribirnos….Me obliga a decir que ella terminó el suyo antes y que los lectores pensarán que se ha copiado. Públicamente, confieso que tiene toda la razón, como siempre.

Esto es lo que ella dice de su novio, un servidor.

 Mi novio

 

Todas llevamos dentro una pretty woman, algunas además tenemos  a la sirenita, Mulan y demás rebeldes sin causa. Yo que me he visto, leído y oído todas las comedias románticas, novelas rosas y canciones de amor del mundo entero, sabía de buena tinta que los príncipes azules existen. Y créeme que existen porque yo tengo uno: Mi novio.

Mi novio es  sevillista, bicicletero, bebe cerveza antes que agua, dice palabrotas de las gordas, sufre de aerofagia, come chicle, gruñe, ronca, usa camiseta interior y tapones para dormir ( a mi lado), lleva un peine en el bolsillo del pantalón y habla solo ( ahora mismo lo está haciendo, le grita al ordenador la lista de familiares fallecidos del creador del Word).

Mi novio es azul, azul cielo, azul brillante, azul intenso, del azul de los príncipes de verdad, del azul que a mí me gusta.

Mi  novio es fuerte, musculado y guapo. Tierno, detallista, cocina igual que mi abuela y me mira como nadie, como nunca. Me mira y le sonrío, me habla y me rio, me toca y me muero. Porque sus abrazos son inmensos, incluso con un solo brazo,  es multifuncional y polivalente, capaz de abrazarme y estar revisando su correo electrónico en el móvil a la misma vez, que no?.

Y es que mi novio es un X-men, lo juro, es Magneto, tiene instalado junto al corazón un imán de propiedades magnéticas increíbles. Lo noté  el primer día, mi cuerpo se acercaba al suyo de forma inexplicable, no podía controlar la proximidad, ¿que me pasaba esa noche de rock que una fuerza tiraba de mí hacia él?  Y he leído en la wiki que los imanes mantienen su campo magnético para siempre (vaya suerte que tengo).

Pero no he empezado por el principio, la noche de rock en la que ya noté su magnetismo y de vuelta a casa me separaba de su lado con dificultad, esa noche yo cantaba we will rock you en la sala Custom (ahora se lo canto a él pero la versión modificada I will rock you). Al día siguiente perdí la distancia y me dejé atraer sin solución de continuidad porque esa noche siguiente me dijo la frase clave y definitiva:  “ dame un beso·” Uf, en ese instante tuve 20 años otra vez y era Loquillo quien gritaba nena en las noches del Prado. Dame un beso, mirándome a los ojos con media sonrisa, la mezcla perfecta de tipo duro y tierno que me vuelve loca, una orden y un deseo (este tío me encanta, decía la brujita buena del hemisferio izquierdo de mi cerebro) y yo de naturaleza indócil y desobediente me acerqué a su boca como una hechizada y fue un beso de esos que cumplen un sueño. Y ese beso me enganchó cual yonqui  porque mi novio (si no lo dije antes lo digo ahora) es muy listo y sabe mucho. Jugaba con ventaja y sabía el efecto adictivo que tendría ese beso y sabía que no era el primero y después de besarlo se lo pregunté: tu ya me conocías, verdad?

Así que ahora estoy adosada al lado izquierdo de su pecho por el efecto de su imán, enganchada a sus besos y le canto lo de veneno que me des, veneno bebo. Necesito mi dosis y con el monazo en lo alto le imploro: hoy tengo ganas de ti….Ya lo dije antes, la canción romántica ha hecho de mí esta sensiblera que soy.

Mi novio me adivina, me presiente, me intuye. Me regaña y le quiero, me hace rabiar y le quiero más.

Eso sí, miente mal, dice que no cree en la comunicación, que el sexo está sobrevalorado y que sólo recuerda las cosas sin importancia: falso, o como  dice, ficción y todo ficción.

Me encanta su lado macarra, de chico de barrio, de busca vidas y tipo duro. Me llama pequeña, te lo puedes creer? Hay algo más sexy que tu chico te diga pequeña? Pequeña es la palabra mágica, ni que decir tiene que soy la envidia de todas mis amigas. Y a ti que te dice tu novio? Preguntan, me dice pequeña, toma ya!!! Que suerte tienes Palomita.

Me gusta mi novio y para que os quede claro, no lo comparto porque lo mío es mío.

 

P.D. Baila conmigo Gabriel

 

MI NOVIA

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Mi novia es dulce y gamberra en igual proporción. A mi novia le gustan los toros, boxear e ir al fútbol, que no entiende. Mi novia siente pena por la madre del portero goleado. Mi novia es colchonera, del Atleti, aúpa.

 

A mi novia le duelen los tacones y le pierden las botas y las bragas. Tiene colección y deslumbra. Aunque adora Oysho mi novia no dice leshe ni coshe. Mi novia me imita y se ríe de mí. Y cuando mi novia se ríe lo hace con los ojos y la mirada, con la cara. Y es que mi novia se ríe de cuerpo entero.

 

Mi novia tiene buena boca; tapa no, media mejor. A mi novia le está gustando el blanco y también el tinto. Mi novia no es de Thermomix ni de cocina, más de la calle. Mi novia tiene pasión por skype y a mi novia le suena el whatsapp. Mi novia es viajera y demasiado inquieta para esperar en el banco. A mi novia Cosmopolitan le queda pequeño el sevillaneo. A mi novia no le va la semana santa ni la feria ni las madres del cole que las parió. Mi novia detesta el PP. Mi novia no duerme pero sueña.

 

Mi novia se santigua al salir a la calle y da gracias a la vida todos los días. Mi novia compra kleenex en los semáforos y está segura de que es posible un mundo mejor. Mi novia se quiere ir a Thailandia a vender pulseras y me quiere llevar con ella. Mi novia no confunde la realidad con el deseo, simplemente los mezcla. Mi novia cree firmemente que el amor existe y lo regala a diario. A mi novia el alma le viene con todos los extras.

 

Mi novia me mira, cierra los ojos y me ve. Mi novia loves besos. Mi novia me besa y me rebesa y me vuelve a besar. Mi novia me achucha, me achica los espacios y me estrecha la cama. Mi novia pegatina se adhiere. Mi novia me okupa. Mi novia me viste y me peina y me dice guapo tantas veces que me lo he empezado a creer. Mi novia me saca de paseo y de compras. Mi novia logra que me guste lo que ella desea. Mi novia consigue que salga de mí. Mi novia me lleva al huerto en multitud de ocasiones con suma facilidad. Mi novia se maneja con esmero en las distancias cortas. Mi novia no me cree cuando le digo que me he olvidado y me hace creer que se cree todo lo demás. Mi novia puso un cartel de Se Vende a la entrada de mi cueva. Mi novia hace planes para dos.

 

Mi novia canturrea. Mi novia es presumida y se pinta las canas. Mi novia tiene un culo que me pierde. Y mi novia me come y yo me la como.  Mi novia entra al trapo casi siempre, pocas veces se frena. Mi novia es impulsiva, caliente y broncas. Mi novia me adelanta, mi novia se interrumpe. Mi novia adivina los finales. Mi novia es la hermana guerrera de Lara Croft. Mi novia quiere pelea y arremete. Mi novia no está dotada para la paciencia y siempre pulsa el timbre dos veces. Mi novia quiere que la saque a bailar. Mi novia tiene una canción para cada ocasión.  

 

A mi novia no le falta carácter y le sobra personalidad. Mi novia tiene muy claro por dónde y por dónde no. Mi novia es un poco puta y me encanta. Mi novia es la más deslenguada y tiene un vocabulario exquisito. Mi novia lo muestra todo y esconde lo que quiere.

 

Mi novia pasa de ayeres. Mi novia no tiene pasado ni interés por el mío. Mi novia hace hoy todo lo que no quiere hacer mañana. Mi novia sabe con certeza que siempre nos hemos conocido.

 

Mi novia dice que…..continuará.

 

……Le he pedido que escriba el suyo….pero ya sabéis, ellas siempre llegan un poco tarde!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AMIGAS

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Se iluminó el móvil y saltó el politono “soy una rumbera….” (configurado para mis amigas petardas)

 

     -Charo, no puedo hablar, estoy…

 

     -Déjate de rollos, esto es algo de vida o muerte, me interrumpió, me tienes que hacer un favor, anota….

 

     -Espera hija, busco un lápiz….me has pillado..

 

     -Oye, que tengo prisa. Mira, resérvame una habitación en el Trip Continental de Madrid para el próximo viernes. Ya sabes cómo es Carlos que me vigila los movimientos de la tarjeta..

 

     -Lo que sé es lo puta que eres, con el pedazo de marido que tienes, ¿quién es el del viernes?

 

     -Guapo que te mueres, bueno, atractivo, con cara de malo como el Malkovich ese. Tiene un morbo, ya te lo presentaré. No seas cotilla.

 

     -Al menos dime si es jefe o subordinado.

 

     -Indio, por supuesto, y del grupo D. Ya sabes que hace tiempo que sólo me relaciono con los que no tienen título universitario. Estoy harta de diputados frustrados…..Bruno, es de FP, automoción o algo así. Es chófer del Teniente Alcalde. Aprovecho que subimos a Madrid para no sé qué de unas subvenciones de Europa y me lo voy a zumbar. Veintisiete años tiene la criaturita.

 

     -Me da pena Carlos. A ver si por el día del padre le regalas la verdad y dejas ya de…

 

     -¡Pero mira que eres pesada! ¿Tú no has tenido nunca una aventura? Bueno, qué digo, doña perfecta. Carlos es un pedazo de padre, marido modélico, no hay otro como él, pero es un muermo y ahora con la crisis de los cuarenta y la crisis económica, no se le levanta ni de coña… y tampoco quiere viagra que dice que le dan taquicardias cuando sale con la bici.

 

     -Vale, vale, no quiero detalles, a ver, hotel Trip Continental, próximo viernes, la reserva a mi nombre, ¿verdad?

 

     -Por supuesto, a tu nombre, que yo soy una señora y no puedo dar el cante…

 

     -Una señora guarra es lo que eres.

 

     -Un beso primor, te dejo, que entro en el Pleno. ¿Qué haría yo sin ti? Ya te paso una foto de Bruno al whatsapp para que lo conozcas. ¡Tiene una polla!

 

     -Cuelga, ordinaria!

 

……..

 

     -Era tu mujer.

 

     – ¿Y qué quería ahora?

 

     -Se va el viernes a Madrid.

 

     -Perfecto, tenemos el día para nosotros. Ven, acércate, dame un beso.

 

EL SICÓLOGO

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En la cuarta sesión el sicólogo me pidió que le contara un cuento. No un cuento cualquiera. Debía elaborarlo sobre la marcha. Tenía que elegir dos palabras, las primeras que vinieran a mi mente. Con ellas, tendría que componer el relato.

 

Me gustó la idea y por eso me decidí a hablar (en las  sesiones anteriores había permanecido en silencio. Ni una palabra. Toda la hora. Sentado en el sillón bajo frente a él, me limitaba a mirar por la ventana que tenía a mi derecha. Cuando decía que la sesión había terminado, yo me levantaba y abandonaba la consulta sin decir adiós). Sin embargo hoy sería diferente. Me sentía con ganas de hablar, o quizás no.

 

Miré por la ventana. Un coche daba una y otra vuelta al parking buscando un hueco. Con toda seguridad el pobre desgraciado estaría histérico. Me imaginé que iba con prisas porque llegaba tarde a una entrevista de trabajo, otra más, en la que le volverían a decir que no daba con el perfil que buscaban. Caía una ligera lluvia y una chica se tapaba la cabeza con una revista y corría hacia la entrada del edificio municipal. Dos tórtolas contemplaban la escena desde una farola, ajenas a la lluvia y a los problemas de aparcamiento.

 

El terapeuta me preguntó si hoy también permanecería mudo y me recordó que mis padres estaban haciendo un gran esfuerzo al pagar aquel tratamiento. Se le notaba nervioso. Volvió a decirme que de su informe final dependería en gran parte mi futuro en libertad. Jugueteaba con sus gafas y hacía garabatos sobre la pequeña libreta con pastas de cuero. Puedo fumar, le pedí, y me ofreció un cigarrillo rubio y me acercó el encendedor. Creo que pensó que ese detalle propiciaría el acercamiento y le ayudaría a derribar mis recelos. Encendí el pitillo, le di dos largas caladas y lo apagué sobre el tapizado de cuadros del sofá. Hijo de put…..no llegó a terminar la frase, volvió a sentarse, recompuso la figura y volvió a preguntarme si quería decir algo. Fue entonces cuando decidí hacerlo. Me iba a divertir jugando con aquel capullo imbécil.

 

De verdad crees que te voy a contar por qué lo hice, le dije, sin dejar de mirar por la ventana. El pobre idiota sin trabajo seguía dando vueltas al aparcamiento. La lluvia se hacía intensa y una de las tórtolas había desaparecido. A la otra no parecía importarle demasiado.

 

Entonces empecé a hablar. Hay dos palabras que me gustan especialmente: braga y muerto. Bueno, BRAGA Y MUERTO. En mayúsculas, repetí, en voz alta, casi en grito. Braga, muerto. Se me llena la boca al pronunciarlas. A veces hasta me empalmo. Contundentes, plenas, rotundas.

 

Evito fallecido y difunto, continué. Muerto es pleno, total, sin regreso. No alberga dudas. (El sicólogo comenzó a escribir en su cuadernillo) Completo. Finito. De punto y final, sin posibilidad de secuela. Muerto es definitivo.

 

Braga es rotundo, salvaje, potente. Nada de braguitas ni ropa interior ni underwear. Nada de ropa íntima ni lencería. Braga es deseo, explosivo, voluptuoso. Braga es carne.

 

Me acerqué a él, no lo esperaba, le quité la libreta y el bolígrafo y le ordené. A ver, di conmigo….braga. Titubeó y dijo, braga, casi en un suspiro. Más alto, dije, braga, repite. Braga, dijo con decisión. Ahora, muerto, a ver, muerto. Cierra los ojos y dilo despacio, muerto. Muer..to, dijo el sicólogo con un leve temblor en el labio. Bien, buen chico, avanzamos, lo animé. Ya es la hora. Nos vemos el próximo martes, y salí de la habitación. Había dejado de llover. El idiota seguía sin encontrar aparcamiento. La tórtola había cambiado de farola.