EL AÑO EN QUE ME ENAMORÉ DE TODAS (Use Lahoz, Espasa)
Ya dije que comencé esta novela y que prometía. También dije que me enamoré de ella por el título. Ahora, terminada, creo que se merece unas líneas.
Hay dos condiciones imprescindibles para que me guste una novela: que me haga llorar (y esta no lo ha logrado, aunque casi casi ha estado a punto un instante) y que me identifique con algún personaje (mejor si es el prota, pero me conformo con cualquier figurante, y esto no es difícil porque soy camaleónico y cambiante y puedo encontrar algún rasgo de personalidad similar fácilmente (ahora se dice poliédrico), y esta novela tampoco lo ha logrado). Y esto me da qué pensar, porque la novela me ha gustado. Si el hecho de no arrancarme una lágrima ya es extraño, juro que lloro fácilmente con cualquier serie de Disney Channel, lo de no encontrar parecido razonable en ninguno de los personajes de esta historia (Sylvain, Laura, Heike…) me extraña una barbaridad (téngase en cuenta que esto viene de lejos y que he llegado a identificarme a los 16 años con el joven seminarista de Pepita Jiménez de Juan Valera).
Pero, ¿entonces qué? Pues que me ha gustado. Me ha gustado en su imperfecta inmadurez (escritor joven bien dotado para esto ) y como dice mi amigo Sebas… aunque no es redondita (quiere decir, completa) tiene su aquel. Evidentemente no voy a contar de qué va, que para eso estáis vosotros, para leerla. Y después de darle muchas vueltas creo que he encontrado la clave y es que EN EL AÑO QUE ME ENAMORÉ DE TODAS he encontrado frases y pensamientos para muchos de vosotros/as. Que cada uno se quede con la suya.
Ahí va…..
- He comprendido que se dejan puertas abiertas por el miedo al abandono.
- Estoy de acuerdo con la afirmación de que la vida se vive hacia adelante pero se comprende hacia atrás.
- He tenido que releer varias veces para asimilar que creía que era dolor el dolor que de verdad sentía.
- Y a ver si ahorras, coño, que ya verás el día de mañana.
- También considero que el exceso mata el placer pero disiento en que los desencuentros mantienen la ilusión de lo perfecto.
- Nada que objetar a que la vida hay que vivirla sin miedos.
- Y por supuesto, si dudas no me sirves.
Yo, personalmente, me quedo para seguir al pie de la letra las recomendaciones del doctor: Vuelva a fumar un paquete al día, desde por la mañana, luego, si vemos que el dolor remite, iremos reduciendo. El desamor nos deja un vacío en el pecho y ahora conviene calentarlo y que se sienta menos solo….
Y desearía con todas mis fuerzas que llegara el año en que me enamore de todas….las personas que habitan en ti.