DE CINE……EL NIÑO
Pues sabe dios de cuándo no visito la pantalla grande. Si mal no recuerdo, tras los Apellidos Vascos, aborté La Vida Inesperada (insoportable, me largué antes de terminar) y he andado disfrutando del placer solitario, o en compañía, del portátil y el download de las dos temporadas de House of Cards (vaya pareja de villanos), otras dos de Orange is the New Black (un saco de maravillosas secundarias) y ahora vivo en la inquietud de The Leftovers. Bueno, a lo que iba, que nos fuimos a ver El Niño. En mala hora.
Mi novia rotunda suele decir que no me gustan los niños y al final le voy a tener que dar la razón (antes muerto). En la fila de la taquilla dos opciones: Boyhood y El Niño (la cosa va de niñatos). Total, que vamos para dentro a tragarnos ese thriller impactante del que hablan todas las críticas. Mamarrachos.
El chaval, Jesús Castro, la nueva promesa del cine español de acción, nuestro Daniel Craig de futuro, es un electricista churrero que se presenta al casting para saltarse dos horas del instituto. Dicen que da muy bien en la cámara, que no se inmuta (yo digo que no se inmuta, que no pestañea, que no tiene registros, vamos, que es un palo). Con su colega, el compi (apodo tan ridículo como el insti) buscan el dinero fácil en el mundo de la droga y allá que va con su moto acuática, moto va, moto viene a la orillita de Marruecos. De thriller nada porque el final se intuye y para eso no se necesitan 135 minutos de lancha planeadora y helicóptero perseguidor. ((a propósito, si alguien quiere aprender a contar una historia en 30 segundos que no se pierda el inicio del capítulo 6 de The Leftovers). Para colmo, la proyección se interrumpe y deja al personal esperando en la sala hasta que una limpiadora llega y dice a grito pelado “dizcurpen, que ahora empiesa otra ve” (muy bien estos del Nervión Plaza).
En fin, que los camellos pardillos se ven envueltos en tramas más profesionales y aquí también el guionista simplifica. Están los malos (gamberros simpáticos que se dejan querer), los malos de martillazos y los malísimos que te cortan la cabeza. A, B y C en el ranking.
Por supuesto, tenemos romance. Entre que El Niño expresa poco y la morita que tampoco da para mucho, las escenas de amor son de felicidad estreñida. Y la nota cómica que no falte: El Compi con su novia Marifé y el padre Picoleto.
La película tiene un acierto. Si se trata de utilizar a muleros de los que no se sospeche para pasar la droga, vamos a utilizar a personajes de los que nadie sospeche que son actores. No obstante, al Niño le auguro un buen futuro (final abierto para segunda parte??). Pronto tendrá una serie en Antena 3 y quién sabe si una novia ex miss España. Con suerte, terminará como Mario Casas o Miguel Ángel Silvestre. Si no, acabará en Hombres y Mujeres y viceversa y haciendo bolos en las discos de segunda de La Mancha.
En definitiva, no más niños por favor. Ni la lotería del…..Me lo tengo merecido, quien con niños se acuesta meao amanece, decía mi yaya.
