La Felicidad

felicidadLa felicidad está en las pequeñas cosas, dicen. Por eso, después de una pequeña ruta en bici con dos amigos, unas risas y un plato de pasta, me echo a dormitar al sol de invierno en el pequeño jardín. Si a eso le acompañas con un Jackie cortito con hielo y el olor de un montecristo, la felicidad, esa que está en las pequeñas cosas, es completa. Y si no es felicidad, es algo que se le parece mucho.

La felicidad está en elegir. Por eso, ante la posibilidad de quejarme por la molestia cervical, el pinchazo lumbar, el malhumor que hoy arrastra Paloma (entendible), el petardazo del Sevilla / Celta y que las niñas no me dejarán disfrutar de la siesta que me apetece, elijo sentirme bien y eso, es decisión mía, sólo mía. Elijo el mundo sencillo que me ha enseñado mi pequeña Clau. Y es que, tomar decisiones es lo que te hace libre y feliz, aunque sean equivocadas.

Busco un trozo de chocolate con almendras y lo derrito en la boca. Me quedo con el sabor placentero. Esa es otra pequeña cosa. Y elijo no levantarme a lavarme los dientes ahora para prolongar el gustito. Ya habrá tiempo. Disfruten señores, sean felices.

FUGA DE CEREBROS

Patricia es oncóloga. Con un excelente expediente académico y un MIR brillante en un hospital madrileño cambió la oferta de la eventualidad en el Servicio por una beca en el Johns Hopkins de Baltimore. Tras unos años integrada en uno de los mejores equipos de investigación se trasladó a Nueva York donde se le asignó la dirección en un estudio pionero sobre células madres. Allí fue donde conoció a Alberto, economista, quien nunca se sintió integrado en la sociedad americana y echaba de menos las tapas de los bares de su tierra y al Cristo de los Estudiantes.
Patricia le siguió. Ahora ella firma certificados médicos para conductores en un local alquilado junto a la Dirección Provincial de Tráfico y él trabaja ocasionalmente para una empresa de mensajería. Tienen un niño, Pablo, que ya es hermano de la cofradía. Su abuela paterna le ha regalado su primera túnica.
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Paco fue premio extraordinario de bachillerato y premio especial fin de carrera. La primera beca Fullbright concedida en España fue para él e hizo su tesis en Pennsylvania. No tuvo muchas dificultades para entrar en Harvard y en dos años consiguió ser profesor titular en el Departamento de Humanidades. Reconocido por sus estudiantes como modelo académico, publicó varios libros, a la vez que contribuyó al desarrollo de un importante grupo de trabajo en su área, coordinando un equipo internacional de profesionales.
A pesar del éxito en su carrera profesional, Paco seguía echando de menos a Pili, su novia de toda la vida, que le dijo que siempre lo esperaría. Paco volvió, ese mismo año sacó las oposiciones a profesor de historia en instituto y tiene plaza en un pueblo de la sierra de Córdoba. Todas las tardes, cuando vuelve a casa después de terminar su jornada docente entre alumnos de primero de la ESO y hacer algo más de cien kilómetros, Pili le pregunta cómo le ha ido. Él sonríe y le dice, hoy tampoco se han sentado.

En una encuesta reciente, tanto Patri como Paco tuvieron muchos problemas para definir qué es el amor para ti.